El duelo sin testigos.

Y tú no estás

Hasta el león más salvaje, asesino y carroñero se convierte en un tierno gatito con un roce tuyo. No puedo detenerme, la dopamina acapara mis nervios, mientras piel y huesos se queman, arden y se consumen mientras te acercas más.

Renacer en tus brazos...

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