Caminos solitarios

Una vez y hasta dos más

Nunca pensé cuan difícil sería mantener el contacto con amigos que antes eran tan cercanos.
Los momentos hermosos y graciosos que compartimos alguna vez ya no parecen suficientes.
Cuando necesitas de alguien con quien hablar, llorar, reír o simplemente abrazar o que te haga compañía, en ocasiones no están. Ni siquiera una almohada para ahogar el llanto.
Tal vez piensan que escribo con el corazón roto, pero no. Muchas veces así son las cosas.
Lo bueno es que cuando estás solo, piensas mejor las cosas. Cuando ya no tienes nada ni nadie a tu alrededor que te distraiga y meditas, el peso de tu espalda se vuelve más llevadero.
La meditación, la oración y el alegrarte con las cosas simples de la vida son la clave para vivir feliz.
Confiar en Cristo, aun en los peores momentos, es el único camino para seguir viviendo.
Con solo un poco de fe…

Ver la entrada original 12 palabras más

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s